La Autoestima

                                                                               

                                                                      Autoestima

  

Autoestima - Conceptos de autoestima

No es fácil abordar el tema autoestima por lo que no existe un concepto único al respecto, pero se tratará de unificar criterios, aunque existan muchos afluentes, todos ellos conducen al mismo punto: la autoestima, la identidad personal, la autorrealización, el auto concepto, son sinónimos utilizados al referirse uno al otro.

El termino autoestima, es considerado como factor predominante en el proceso del crecimiento personal y juega un papel fundamental en el aprendizaje.

Anita Woolfolk citando a C. Roger - lo define “un conjunto organizado y cambiante de percepciones que se refieren al sujeto” (Woolfolk, 1996: 73).

Por otro lado, Anita Woolfolk lo define “autoestima es la evaluación de nuestro propio auto concepto, es la posibilidad es ser conscientes de lo que uno es como persona, es la valoración que uno tiene de sí mismo y el grado de satisfacción que uno experimenta consigo mismo” (Woolfolk, 1996: 74).

Es importante también lo que afirma Moreno respecto a la autoestima, que “es la teoría que tenemos sobre nosotros mismos” (Moreno, 2003: 103).

Para Reinhard Tousch, Ann. Marie Tousch define como “la actitud valorativo emocional que un individuo tiene hacia sí mismo, hacia su propia persona” (Tausch, 2004: 54).

 A partir de los conceptos que se tiene, los autores tienen poco contraste en ella definición de la autoestima.

 Se podría definir que es una creencia interna que uno es capaz de realizar en la idoneidad de las propias capacidades para que uno pueda lograr con éxito las metas propuestas.

Branden (1993: 67) indica que la autoestima es la suma de la confianza y el respeto por sí mismo. Refleja el juicio implícito que cada uno hace acerca de su habilidad para enfrentar los desafíos de su vida (para comprender y superar sus problemas) y acerca de su derecho a ser feliz (respetar y defender sus intereses y necesidades).

Características de la autoestima

 La estima que una persona siente por sí misma es de gran importancia para su experiencia vital, para su desarrollo personal, para su actitud hacia sí mismo frente a los demás, para el desarrollo constructivo de su personalidad y para su aprendizaje trascendental.

Más bien, tener una alta autoestima es sentirse confiadamente competente, capaz y valioso. Somos los que somos y como tales debemos aceptarnos. Reconocer nuestras actitudes y aptitudes positivas.

 Yagosesky, Renny (1997: 60) afirma distingue dos características de la autoestima que son baja y alta.

Características de la autoestima

Existen ciertas características en las personas que poseen una buena característica y están vinculadas a la relación consigo mismo, con los demás y también con las tareas y obligaciones:

  • “En su relación consigo mismo, tiene una actitud hacia sí, se siente capaz y responsable por lo que siente, piensa y hace. Demuestra capacidad de autocontrol, y de auto regulación en la expresión de sus impulsos. Así mismo es una persona integrada a su medio, desempeñando el rol que le toca en la sociedad fiel a lo que piensa y hace.
  • En relación con los demás es abierto y flexible, es independiente en sus dimensiones y posee una actitud de valoración de las personas. Es capaz de conectarse con las capacidades de otros y su comunicación con los demás es clara y directa aun con aquellos que poseen mayor jerarquía como podrían ser los padres, profesores y directores. 
  • Frente a las obligaciones asume una actitud de compromiso siguiendo las metas que se propone. Realiza sus tareas con optimismo, y hasta asume con riesgos que puede llevar un nuevo trabajo, esforzándose por vencer las dificultades.
  • Cuando se equivoca es capaz no solo de reconocerlo, si no de enmendar los errores. Ante los problemas, se preocupa por encontrar las soluciones con creatividad y sin angustiarse con exceso“ (Albertini, 2000: 64).

 Por su parte Moreno (2003: 75) describe de forma similar los rasgos de la persona que se valora a sí mismo.

·         La persona comienza a veces de otra manera.

·         Se acepta y acepta sus sentimientos más plenamente.

·         Siente mayor confianza de sí mismos.

·         Sus percepciones se tornan más flexible y menos rígidos.

·         Adopta objetivos más realistas.

·         Se comporta de manera más madura.

·         Sus conductas inadaptadas cambian y se modifican en sentido constructivo.

·         Deja de utilizar mascaras.

·         Deja de sentir los “debería “.

·         Deja de satisfacer expectativas impuestas.

·         Le importa ser sincero con sigo mismo

·         Le atrae vivir la libertad de ser uno mismo, sin asustarse de la responsabilidad que representa.

·         Asume la dirección de su vida de forma responsable.

·         Reconoce la complejidad de su ser.

·         Se abre a la experiencia.

·         Acepta a los demás.

 Teniendo una alta autoestima le ayuda a adolescente en su proceso de autorrealización, le da la posibilidad de actuar plenamente, liberándose constantemente de los comportamientos autodestructivos es una acción real que está al alcance de todos.

 - Consciencia: Lo esencial es la conciencia que tiene de sí, de sus capacidades y potencialidades así como de sus limitaciones, los cuales tienden a aceptar sin negarlos, aunque se concentra en ellas, salvo para buscar salidas más favorables. Como se conoce y se valora, trabaja en el cuidado de su cuerpo y vigila sus hábitos para evitar que aquellos que le perjudican puedan perpetuarse. Filtra sus pensamientos, enfatizando los positivos, procura estar emocionalmente arriba, en la alegría y el entusiasmo y cuando las situaciones le llevan a sentirse rabioso o triste expresa esos estados de la mejor manera posible sin esconderlos neuróticamente.

 - Confianza: Autoestima es también confianza en uno mismo, en las fuerzas positivas con la que se cuenta para abordar día a día. Esta confianza es la guía para el riesgo para probar nuevos caminos y posibilidades; para ver alternativas en las circunstancias en que la mayoría no ve salida alguna; para usar la inteligencia y seguir adelante aunque no se tenga las respuestas. Cuando se confía en lo que es, no necesitan justificaciones ni explicaciones para poder ser aceptado.

 - Responsabilidad: El que vive de una autoestima fortalecida asume responsabilidad por su vida, sus actos y las consecuencias que estos pueden generar. No busca culpable sino soluciones. Los problemas los convierte en un “como”, y en vez de compadecerse por no lograr lo que quiere, el auto estimado se plantea los posibles formas de obtenerlos. Responsabilidad es responder ante alguien y ese alguien es el mismo o Dios en caso de que su visión de la vida sea espiritual.

 Quien vive en este estado no deja las cosas al azar, sino que promueve los resultados deseados y acepta de la mejor forma posible lo que suceda.

 - Coherencia: La Autoestima nos hace vivir de manera coherente y nos impulsa a realizar el esfuerzo necesario porque en nuestras palabras y actos tengan un mismo sentido. Aunque el autoestimado guste de hablar, sus actos hablan por él, tanto o más que sus palabras. No quiere traicionarse internas.

 - Expresividad: Los que viven confiados en su poder, aman la vida y lo demuestran en cada acto. No temen liberar su poder aunque puedan valorar la prudencia y respetar las reglas de cada contexto. Mostrar afecto decir “te quiero” halagar y tocar físicamente, son comportamientos naturales en quienes se estiman, ya que disfrutan de sí mismo y de su relación con las personas. La forma de vincularse es bastante libre y sin la típica cadena de perjuicios que atan culturalmente al desvalorizado. En esa expresividad, es seguro observar límites ya que para expresarse no hay que invadir ni anular a nadie. La expresividad del autoestimado es consciente y natural.

 - Racionalidad: En el terreno de la autoestima se acepta lo espontáneo aunque el capricho es indeseable. La vida es vista como una oportunidad lo bastante especial como para dejarla en manos de la suerte. De esta visión se deriva un respeto por la razón, el conocimiento y la certeza. Quien anda de manos del amor propio no juega consigo y por eso valora el tiempo como recurso lo renovable que es. Quien se respeta busca sin compulsiones, alcanzar un mínimo control de su existencia y para eso usa su inteligencia y capacidad de discernimiento, confiando en lograr sus objetivos al menor costo.

 - Armonía: Autoestima es en sí misma armonía, equilibrio, balance, ritmo y fluidez. Cuando existe valoración personal, también se valora a los demás, los que favorece relaciones sanas y plenas medidas por la honestidad, la ausencia de conflicto y la aceptación de las diferencias individuales. Por eso la paz interna es la máxima conquista de la autoestima; quienes están para ese camino hace lo posible por armonizar y aminorar cualquier indicador del conflicto. Esta armonía interior ahuyenta la ansiedad y hace tolerable la soledad, vista a partir de un estado armónico de vida como un espacio de crecimiento interior, encuentro con uno mismo y regocijo.

 - Rumbo: El respeto hacia nosotros y hacia la oportunidad de vivir engendra una intención de expresar el ser, de trascender de lograr y de ser útil. Eso se hace más factible al definir un rumbo, un propósito, una línea de objetivos y metas, un plan para ofrendarlo a la existencia y decir “esto es lo que soy y esto es lo que ofrezco”. La vida es un don que se expresa a través de una misión y una vocación; descubrirlo es tarea de cada quien y es únicamente en ese camino donde hallamos la plenitud y la alegría de vivir.

 El rumbo es indispensable, aunque podamos modificarlo, si se llega a considerar necesario.

 - Autonomía: Tiene que ver con la independencia para pensar, decidir y actuar; con moverse en la existencia de acuerdo con las propias ausencias, criterios convenciones, en vez de seguir el ritmo de quienes nos rodean. No se puede vivir para complacer expectativas de amigos, parientes o ideologías prestadas, mientras algo dentro de nosotros grita su desacuerdo y pide un cambio de dirección. El auto estimado busca y logra escucharse, conocerse, dirigirse y pelear sus propias batallas confiado en que tarde o temprano los ganará. No se recuesta en la aprobación. Sino que mira hacia el interior donde laten sus auténticas necesidades, sin desdeñar lo que el mundo puede ofrecerle.

 - Verdad: El autoestimado siente respeto referencial por la verdad, no la niega, sino que la enfrenta asume con sus consecuencias. Los hechos son los hechos, negarlos es acto irresponsable que nos quita el control acerca de nuestra vida. Cuando se evade la verdad, comienza uno a creerse sus propias mentiras. No recuerdo quien fue la persona que dijo no le temas tanto la verdad como para negarte a conocerla.

 - Productividad: Es un resultado lógico de la autoestima. Se refiere a una productividad equilibrada en las distintas áreas de la vida humana, no a la productividad meramente económica que suele ser causas de enormes distorsiones en las relaciones y en la salud. Esta productividad equilibrada es consecuencia de reconocer y utilizar los dones y talentos de manera efectiva. Iniciativa, creatividad, perseverancia, capacidad de relacionarse y otros factores asociados con una sana autoestima posibilitan, al entrar en funcionamiento la obtención de aquellos que deseamos, al menos de algo bastante cercano.

 - Flexibilidad: Implica abrirse a los nuevos, aceptar las diferencias y lograr convivir con ellas; tomarse algunas cosas menos en serio, darse otras oportunidades y aprender a adaptarse.

 Todas estas son manifestaciones de inteligencia, conciencia y respeto por el bienestar.

         En otro contexto, es importante detallar que una persona con autoestima positiva según menciona Collarte (1990: 102) manifiesta sentimientos de autoconfianza, necesidad de ser útil, autonomía, fuerza, etc., lo que conduce, de algún modo, a la felicidad y madurez, por otro lado, depende de los siguientes factores:

      Sentido de seguridad: ya que se forma poniendo mites realistas y fomentando la responsabilidad y el respeto.

 

      Sentimiento de pertenencia: porque se desarrolla al fomentar la aceptación, la relación con las demás personas y entre las personas, la incorporación a trabajos colectivos y a la creación de ambientes adecuados y positivos.

      Sentido del propósito: éste se obtiene permitiendo la fijación de objetivos (metas) a través de la comunicación de las expectativas y el establecimiento de la confianza.

 

      Sentido de competencia: se logra con la realización de opciones propias y la toma de decisiones, donde la autoevaluación y el reconocimiento de logros tiene un papel fundamental.

 

            Por lo tanto, de lo anterior se puede concluir que una persona con autoestima alta o un adolescente con autoestima positiva presentará las siguientes actitudes:

 

Un adolescente con autoestima sabrá elegir y decidir qué hacer con su tiempo, dinero, ropa y sus pertenencias, pues tendrá seguridad en sí mismo y asumirá con responsabilidad ciertas tareas o necesidades

 

Un adolescente con autoestima alta tendrá una mayor aceptación de sí mismo y de los demás. Le interesarán los desafíos, las tareas desconocidas, cosas y actividades nuevas que le permitan aprender o experimentar sensaciones nuevas, realizando esto con confianza.

 

Tendrá confianza en las impresiones y en los efectos que él produce sobre los demás miembros de su familia y amigos, e incluso sobre personas con mayor autoridad que él. No tendrá temor para expresar sus emociones como el reír, llorar, reírse de sí mismo, o decir lo que piensa, pues confía en quién es y cuánto vale.

 

La baja autoestima

 

Después de la definición de la autoestima se tratará por cuanto pasa la baja autoestima. Estos pueden explicar por qué las personas se sienten tan inseguras, con ideas erróneas, no puede salir de una situación problemática que le tiende a llevar al fracaso.

Ciriaco Izquierdo Moreno cita a Ruiz S. y dice que tener una baja autoestima “es sentirse incapaz de afrontar los desafíos de la existencia, equivocado como persona. Esto es de tal gravedad que exige estar permanentemente a la defensiva contra todos, nuestra mente nos atormenta con ideas obsesivas, ideas equivocadas y nos préstamos a interpretar papeles idealizados. En consecuencia, el crecimiento personal queda bloqueado por estos mecanismos autodestructivos” (Moreno, 2003: 73-74).

 Asiduamente se ha encontrado personas desinteresadas que no se valoran así mismos; que son influidos por otros, sin que se dé cuenta, que tiene miedo por enfrentar una situación problemática, miedo a esforzarse por un ideal. Por otro lado, se puede encontrar con algunos que se creen que todo es perfecto y lo hace perfecto, sin aceptar ninguna crítica alguno que se mantiene ajena a la realidad y se refugian en el sueño de la perfección.

 No obstante, para profundizar se debe conocer ¿Cómo se detecta la baja autoestima?

Hay, L. L, y Clemens H (1999: 24), citan algunas características o actitudes:

-       Sensación de ser inútil e innecesario.

-       Incapacidad de disfrutar y pérdida de entusiasmo por la vida

-       Se siente triste y desdichado frecuentemente

-       Siente que no tiene amigos.

-       Se considera inferior a los demás.

-       Hipercrítico consigo mismo y estado frecuentemente de insatisfacción.

-       Se reconoce poco inteligente.

-       Indecisión crónica por temor a equivocarse.

-       Desesperanza, apatía, derrota, sensación.

-       Se siente incapaz de hacer las cosas sin la ayuda de nadie.

-       Se considera un mal estudiante.

-       Pesimismo, depresión, amargura y visión negativa.

-       Hiper sensibilidad a la crítica, sintiéndose fácilmente atacado.

 

Por otro lado, se detecta una propia estimación débil teniendo en cuenta estas características.

- “Le gustaría tener mayor estimación de mí mismo.

-La mayoría de las veces se siente inútil.

-No se soporta como persona.

-No está seguro de sus propias ideas y facultades.

-Se siente fracasado.

-No encuentra ninguna razón por la que alguien le pueda apreciar.

-Tiene opinión negativa de sí mismos” (Fausch, 2004: 55).

Estos aspectos son convenientes analizarlas y tratar de modificarlas adecuadamente, sabiendo que la autoestima se aprende, y el cambio incidiría de forma favorable en el proceso de la educación por tanto desplazar estas percepciones y sentimientos en la vida de un adolescente de forma positiva, dejando de lado los prejuicios y auto rechazos levantando barreras defensivas ante ellos.

Importancia de la autoestima

            El desarrollo de la autoestima positiva o alta autoestima, es de vital importancia, sobre todo porque un individuo con una buena percepción de sí mismo establece una mejor comunicación interpersonal, lo que deriva en relaciones exitosas con otras personas. Además, el individuo tiende a tolerar el estrés, la incertidumbre y los cambios, busca superar sus fracasos, tiene mayor autonomía personal y logra autorrealizarse.  Apoya la creatividad y acepta responsabilidades, desarrollando su liderazgo.

 La visión que cada cual tiene en sí, influye de manera decisiva en las elecciones, expectativas y toma de decisiones y, en consecuencia, conforma el tipo de vida que nos creamos, nuestras actividades, tácticas y sobre todos los valores.

“La suficiencia o la falta de estimulación influye notablemente en nuestro bienestar espiritual, en nuestro nivel de satisfacción, y nuestra salud y capacidad psíquicas, en nuestro grado de ansiedad y en la calidad de nuestra vida“ (Moreno, 2003: 89).

La autoestima o el auto desprecio entre los estudiantes según (Taush, 2004: 57), dependía claramente de su seguridad afectivas. Por seguridad afectiva se atiende; abatimiento insignificante tras experiencias desmoralizadoras, ligera autocompasión, pesar, desconfianza, escasas sensaciones de amenaza, temor, u hostilidad, escasos interés en sus actividades. Las personas con propia estimación baja se acomodaban de modo conformista a grupos y normas. Tenían la fuerte necesidad de recibir afecto y aceptación social por parte de los miembros del grupo.

Componentes de la autoestima

Moreno, Izquierdo (2003) Clasifica de estas formas los “Componentes de la Autoestima y son: (Pág. 70)

-Seguridad – presupuesto básico

-Identidad o auto concepto

-Integración o pertenencia

-Finalidad o motivación

-Competencia

- Seguridad: La persona segura de sí misma y de sus posibilidades se atreve a actuar y consigue resultados aunque sea solo de aprendizaje para no repetir el mismo error en otra ocasión.

No hay acción o reacción del individuo que no sea de alguna forma, directa o indirecta, el resultado de una suficiente o insuficiente seguridad personal, familiar, profesional, religiosa, social. Está abierta a la comunicación y se siente cómoda en el lugar en que esté y con quién le toca actuar. Está dispuesta a perdonar injusticias, buscando la solución a posibles reparaciones de las consecuencias, se da cuenta de lo que se espera de ella y, sino, pregunta y se informa.

- Autoconcepto: Esto quiere decir la forma en que nos vemos o nos percibimos como individuo y persona. La formación de autoconcepto empieza a delinearse desde el nacimiento de acuerdo con la forma en que nos percibían y nos trataban nuestros padres y otros miembros de la familia. En línea de principio, también con respecto al autoconcepto, se pueden determinar unas características generales de comportamientos que denotan dónde se encuentra cada persona. Estas características también varían en media y consistencia, de acuerdo con los distintos historiales y factores vivenciales anímicos y de entorno de cada uno.

La persona con buen autoconcepto sabe que puede confiar en usted y en los demás, no le cuesta aceptar separaciones de seres queridos cuando necesita hacerlo; se siente cómodo contactando con la mirada de los demás y con contactos físicos interpersonales como señales de amistad, cariño y comprensión, ya sea motivado por  él, por las circunstancias a los demás, ya que está preparado para tomar sus propias responsabilidades.

- Sentido de pertenencia e integración: Sentirse cómodo, con gusto con la gente; sentir que formamos parte de un grupo familiar, de amigos de trabajo, de diversión y de estudio, y que aportamos algo al mismo. La autoestima es una característica que se desarrolla socialmente, aunque sea desde el interior de la persona. Todos vivimos en una sociedad y nos relacionamos con los demás.

La persona con facilidad para integrarse se siente a gusto en todos los contextos y está capacitada y motivada para involucrarse y crear unos entornos de pertenencia con todo el mundo y en todas las situaciones. Están motivados y son capaces de entablar amistades en cualquier contexto, ya que son sociables por la misma naturaleza de su formación personal o por la labor personal de crecimiento que hayan llevado a cabo sucesivamente. Demuestra sensibilidad y comprensión hacia los demás y se siente valorado por los demás. No se queda a remolque, sino que el mismo es un motor de acción y resultados en cualquier grupo.

- Finalidad o motivación: La persona actúa de manera oportuna, necesaria o inevitable, basándonos en motivaciones. Cuando conseguimos crear una motivaciones suficientes para modificar un comportamiento determinado, hacemos todo lo necesario para conseguirlos.

En el nivel consiente esto parece muy sencillo, sin embargo, en la determinación de la potencia o importancia de la motivación, intervienen gran cantidad de factores de tipo subconsciente, que van desde la negación y la renuncia hasta él “no puedo” o “es demasiado difícil” y fases por el estilo.

El profesor que consigue darse cuenta de cuáles son sus limitaciones y se tiene confianza, cambia sus hábitos.

Si estamos en una dinámica de pensamientos consiste de que, en cuanto seres humanos, tenemos un sinfín de posibilidades y potenciales, dejamos automáticamente abierto el espacio para actuar desde cualquier objetivo que nos interese.

- Competencia: En el sentido de competencia interviene la concientización de que hemos aprendido, somos capaces de aprender, estamos en un proceso de aprendizaje continuo y sin límites.

La profesión es solo una parte de la vida y la actuación vivencial de cada uno tiene que ser suficientemente amplia y libre como para poder tener horizonte, lo más amplio posible de experiencia y competencia. Esto ensalza la seguridad, auto concepto, pertenencia y motivación del individuo, desafíos, sueños, despiertos no constructivos y auto engañados.

La persona con buen sentido de competencia busca su propia auto superación y acepta los riesgos correspondientes, es consciente de su destreza, virtudes y debilidades, y acepta esta última como oportunidades de crecimiento, se siente motivado a actuar con éxito en contextos que considera importantes, y toma iniciativa para conseguirlo.

Dimensiones de la autoestima

Hart Louise decía que “una autoestima se desarrollaría en tres dimensiones fundamentales: con uno mismo; aceptación, con los demás; apertura y autoestima y fe; la trascendencia” (Pág.88).

- Aceptación: La imagen que tiene de sí está formado por sus relaciones con otra gente. Se desarrolla por las actitudes de los demás hacia usted. Estas actitudes se remontan hasta el tiempo en que era pequeño, por lo tanto lo que cree que los otros piensan de usted y sus experiencias de vida, sus dotes y sus limitaciones forman su propia imagen.

- Apertura: Aceptase significa estar a gusto con la persona que es y no con la que debería ser. Usted sabe que el camino no es recto, hay muchas curvas ya logro de ellas ha tomado decisiones que lo han traído hasta aquí. Acéptese tal cual es, con defectos y virtudes y se dará cuenta de que es una persona única.

- Trascendencia: La persona necesita encontrar razones para vivir y para esperar y todas estas razones no se hallan en una visión horizontal de la vida. Tarde o temprano se encuentra cara a cara con dios y este encuentro le apremia, le exige y le urge a actuar no solo con una visión humana.

Componentes de la autoestima

Moreno, Izquierdo (2003) Clasifica de estas formas los “Componentes de la Autoestima y son: (Pág. 70)

-Seguridad – presupuesto básico

-Identidad o auto concepto

-Integración o pertenencia

-Finalidad o motivación

-Competencia

- Seguridad: La persona segura de sí misma y de sus posibilidades se atreve a actuar y consigue resultados aunque sea solo de aprendizaje para no repetir el mismo error en otra ocasión.

No hay acción o reacción del individuo que no sea de alguna forma, directa o indirecta, el resultado de una suficiente o insuficiente seguridad personal, familiar, profesional, religiosa, social. Está abierta a la comunicación y se siente cómoda en el lugar en que esté y con quién le toca actuar. Está dispuesta a perdonar injusticias, buscando la solución a posibles reparaciones de las consecuencias, se da cuenta de lo que se espera de ella y, sino, pregunta y se informa.

- Autoconcepto: Esto quiere decir la forma en que nos vemos o nos percibimos como individuo y persona. La formación de autoconcepto empieza a delinearse desde el nacimiento de acuerdo con la forma en que nos percibían y nos trataban nuestros padres y otros miembros de la familia. En línea de principio, también con respecto al autoconcepto, se pueden determinar unas características generales de comportamientos que denotan dónde se encuentra cada persona. Estas características también varían en media y consistencia, de acuerdo con los distintos historiales y factores vivenciales anímicos y de entorno de cada uno.

La persona con buen autoconcepto sabe que puede confiar en usted y en los demás, no le cuesta aceptar separaciones de seres queridos cuando necesita hacerlo; se siente cómodo contactando con la mirada de los demás y con contactos físicos interpersonales como señales de amistad, cariño y comprensión, ya sea motivado por  él, por las circunstancias a los demás, ya que está preparado para tomar sus propias responsabilidades.

- Sentido de pertenencia e integración: Sentirse cómodo, con gusto con la gente; sentir que formamos parte de un grupo familiar, de amigos de trabajo, de diversión y de estudio, y que aportamos algo al mismo. La autoestima es una característica que se desarrolla socialmente, aunque sea desde el interior de la persona. Todos vivimos en una sociedad y nos relacionamos con los demás.

La persona con facilidad para integrarse se siente a gusto en todos los contextos y está capacitada y motivada para involucrarse y crear unos entornos de pertenencia con todo el mundo y en todas las situaciones. Están motivados y son capaces de entablar amistades en cualquier contexto, ya que son sociables por la misma naturaleza de su formación personal o por la labor personal de crecimiento que hayan llevado a cabo sucesivamente. Demuestra sensibilidad y comprensión hacia los demás y se siente valorado por los demás. No se queda a remolque, sino que el mismo es un motor de acción y resultados en cualquier grupo.

- Finalidad o motivación: La persona actúa de manera oportuna, necesaria o inevitable, basándonos en motivaciones. Cuando conseguimos crear una motivaciones suficientes para modificar un comportamiento determinado, hacemos todo lo necesario para conseguirlos.

En el nivel consiente esto parece muy sencillo, sin embargo, en la determinación de la potencia o importancia de la motivación, intervienen gran cantidad de factores de tipo subconsciente, que van desde la negación y la renuncia hasta él “no puedo” o “es demasiado difícil” y fases por el estilo.

El profesor que consigue darse cuenta de cuáles son sus limitaciones y se tiene confianza, cambia sus hábitos.

Si estamos en una dinámica de pensamientos consiste de que, en cuanto seres humanos, tenemos un sinfín de posibilidades y potenciales, dejamos automáticamente abierto el espacio para actuar desde cualquier objetivo que nos interese.

- Competencia: En el sentido de competencia interviene la concientización de que hemos aprendido, somos capaces de aprender, estamos en un proceso de aprendizaje continuo y sin límites.

La profesión es solo una parte de la vida y la actuación vivencial de cada uno tiene que ser suficientemente amplia y libre como para poder tener horizonte, lo más amplio posible de experiencia y competencia. Esto ensalza la seguridad, auto concepto, pertenencia y motivación del individuo, desafíos, sueños, despiertos no constructivos y auto engañados.

La persona con buen sentido de competencia busca su propia auto superación y acepta los riesgos correspondientes, es consciente de su destreza, virtudes y debilidades, y acepta esta última como oportunidades de crecimiento, se siente motivado a actuar con éxito en contextos que considera importantes, y toma iniciativa para conseguirlo.


 

Responde el siguiente planteamiento

1- ¿Qué implicancia tiene la autoestima en la vida?

2- ¿Cuáles son las características de la autoestima?



 

 

 

 

 


Comentarios

  1. 1. Implica todos los aspectos de la vida de cada persona, podría ser incluso determinante, ya que la manera como cada uno se valora, el concepto y la calificación que se atribuye así mismo, es lo que proyecta en lo que realiza y por sobre todo, en las formas de relacionarse con los demás.
    2. Las características son varias se podría resumir, en lo siguiente; es una persona realizada con un alto madurez

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  2. Autoestima, tema interesante para abordar. Desarrollar la actitud positiva hacia uno mismo es muy importante para mejorar nuestra autoestima. Esta influye en nuestro comportamiento día a día, por eso su importancia en nuestra vida, pues este estado permanecerá e influirá en todo cuanto hagamos.


    Las características de autoestima que una persona posee son: aprecio a si mismo; aceptación a sus limitaciones; afecto a si mismo; atención y cuidado de sus necesidades reales; autoconciencia; apertura: actitud abierta; afirmación: tolerante.

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  3. Tiene implicancia en todos los aspectos de la vida ya que está íntimamente ligada a la noción del ser/razón, uno se autopercibe primero generando patrones condicionantes para la posterior percepción del entorno, independientemente del carácter (buena/mala autoestima) que tenga.
    En cuanto a las carácterísticas de una buena autoestima me gustaron dos por considerar, a mi parecer, al individuo y a la sociedad por separado, textualmente, pero unidos implícitamente gracias a sus afirmaciones globalizadoras, volviéndose así complementarias.

    “En su relación consigo mismo, tiene una actitud hacia sí, se siente capaz y responsable por lo que siente, piensa y hace. Demuestra capacidad de autocontrol, y de auto regulación en la expresión de sus impulsos. Así mismo es una persona integrada a su medio, desempeñando el rol que le toca en la sociedad fiel a lo que piensa y hace."

    "En relación con los demás es abierto y flexible, es independiente en sus dimensiones y posee una actitud de valoración de las personas. Es capaz de conectarse con las capacidades de otros y su comunicación con los demás es clara y directa aun con aquellos que poseen mayor jerarquía como podrían ser los padres, profesores y directores."

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